martes, 19 de septiembre de 2006

Consumatum est


El 23 de diciembre de 2004 la Audiencia Provincial de Las Palmas dictaba sentencia. El peso de la Ley caía, más bien se desparramaba, sobre Dimas Martín Martín por el popularmente conocido como Caso del Complejo Agroindustrial. El histórico líder del PIL tenía, tiene, ante sí una condena que incluye pena de prisión. Y en su partido les bullía la sangre. Fresca en la memoria de todos está la imagen de los Celso, Isabel, Lolina, Carmita, Juan Pedro y compañía luciendo aquellas vergonzosas pegatinas de “preso político”  en referencia a Dimas cuando fue sentenciado por la compra de la voluntad de un concejal. Pero hete aquí que esta vez las maripositas en el estómago de los cargos públicos que Dimas puso en todas partes no eran precisamente por ver el color de la nueva pegatina a encargar. Ni mucho menos. Esta vez la otrora guardia pretoriana de Dimas ya tenía la tumba del Jefe lista y decidida la Fiesta que iba a sustituir al funeral. El propio Martín Martín lo anunció: “Tienen reservado un salón en el Hotel Mencey de Santa Cruz de Tenerife donde Paulino Rivero, Celso (Betancort) y María Isabel (Déniz) anunciarán el pase del PIL a Coalición Canaria”. Pero les fallaron las previsiones. Dimas también gana batallas después de muerto, por lo que parece.
Y así se nos ha presentado el día de hoy: el Gran Hotel de Arrecife en lugar del Mencey chicharrero. Mario Pérez en vez de Paulino y ese invento llamado Asamblea por Lanzarote (APL) como prenda menor a la prometida. Celso, María Isabel, Juan Pedro y demás cargos públicos que fueron del PIL han sustituido la pegatina de “preso político” por la de “Coalición Canaria”.  En efecto, Asamblea por Lanzarote sólo fue el afluente del río que finalmente desemboca en el mar. No sé si se habrán gastado mucha pasta en la sede, la imagen corporativa o el merchandising. Pero mal empleadita. Con el hambre que hay en Africa.
¿Ha hecho buen negocio Coalición Canaria? ¿Le saldrán las cuentas a APL? En Mayo se verá pero, de entrada, a la cantera de Coalición Canaria no le ha de sentar muy bien que su partido fiche a unos profesionales de la política. Seguramente, puestos que debían ser ocupados por cachorros nacionalistas lo serán por mercenarios de la cosa pública, que han pasado ya por tres o cuatro partidos distintos. Y entre ellos, fichan a líderes, pero menos. En la Capital, María Isabel Déniz arrastra un desgaste importante. Igual sucede con Juan Pedro en Teguise, donde la herida a Dimas duele más que en ninguna otra parte. Y el experimento Rojas en el Cabildo habrá que ver cómo sale. Los tres galácticos que Coalición ha fichado vienen con dudas. Y el quitamanchas CC no parece tan poderoso como antaño por más que Adán y Eva (del Mar Julios) no paren ahora de venir a Lanzarote lo mismo a visitar el Hospital en obras que a echarse unos rones en la Romería de Dolores.
Mientras, en APL, encantados. Los que visten de marca saldrán en la foto. Los que compran en mercadillos baratos se conformarán con rezar para que los primeros salgan y les nombren asesores. Si los resultados electorales son buenos, sacarán pecho y se arrayarán el millo. Pero si se estallan, habrá fracasado Coalición Canaria. Y volverá a demostrarse que en política nunca uno más uno sumaron dos.

viernes, 11 de agosto de 2006

El tercer hombre

Con su permiso. Perdonen que sea pesado, pero me parece que debo serlo. Ya he compartido con quien me quiera escuchar que lo del Cabildo me parece inaceptable se mire por donde se mire. No va. Y punto. Estos días, además, hemos asistido con absoluta naturalidad (de hecho nadie ha asaltado la Casa Cabildo) a la presentación pública de un mentiroso o mentirosa. ¿Sabía Manolo Fajardo que Inés Rojas había remitido la famosa carta al presidente del Gobierno? Ella dice que sí. El dice que no. Y como las dos cosas no pueden ser, deduzco que en el Cabildo hay, mínimo, un mentiroso o una mentirosa. Tendremos que mirarles la nariz a ver quién es.
            Las diferencias de criterio entre la número uno y el número dos son claras y evidentes. Y hasta normales, dirían ellos, tratándose de dos partidos distintos. Bueno, de un partido y la otra cosa. Así que ni se inmutan cuando se transparentan sus limitaciones. La última táctica del Partido Socialista es la de dejar a la Presidenta sola a los pies de los caballos. Aprovecharon que la Autoridad Portuaria le remitió a ella la reiteración de alegaciones al BIC del Castillo de San José para cargarle el mochuelo de las declaraciones públicas. Así se entiende que últimamente sea sólo la Presidenta quien da explicaciones de lo que pasa.
            Pero, ¿Y el tercer hombre? ¿Y Mario Pérez? ¿Son, los silencios de Pérez, producto de agosto o producto de a gusto? Cada vez resulta más evidente que a Pérez le interesa una presidenta desgastada, cuanto más mejor, para ganarle el primer puesto al Cabildo cuando llegue el inevitable momento de la fusión, apareamiento o como se llame a lo de APL y CC. Lo más reciente del Vicepresidente Segundo del Cabildo ha sido echarnos la culpa a los ciudadanos cuando el agua no sale del grifo. Ya saben: según el reglamento (?) de Inalsa  es nuestra obligación tener reserva de agua para cinco días.

             Supongo que será normal que distintos partidos políticos dentro de un mismo grupo de Gobierno traten de arrimar el ascua de la gestión a su sardina electoral. Lo que ya no resulta tan entendible es que no hagan otra cosa que eso.

jueves, 3 de agosto de 2006

Cruasanes de Estado


Dice el refrán que a falta de pan, buenas son tortas. Así que con Zapatero siendo feliz en La Mareta, a los periodistas nos ha tocado desayunar con el Secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda. Flanqueado por la subdelegada del Gobierno de Canarias, Carolina Darias y el Director Insular de la Administración General del Estado, Marcial Martín y escoltado por bandejas de cruasanes, mini napolitanas de chocolate, algunos panes con y sin sésamo, embutidos varios, zumo de naranja, agua y café aguachirri. Este cronista llegó media hora tarde a la cita. Muy mal hecho. Sin embargo, sólo quedó fuera del bloc de notas una simpática alocución al “efecto Lanzarote”, según el cual quien veranea en la isla estará huérfano de los catarros invernales que pululan por la península. O sea que Zapatero se ha ahorrado tanto en clínex como en alquiler de su lugar de vacaciones.
Moraleda, que desmintió ser vigilante de la playa cuando un periodista le cuestionó sobre a qué dedica el tiempo libre ZP, sí confirmó que las aguas del Atlántico se abrieron para recibir el primer chapuzón veraniego del alto mandatario que, por lo demás, descansó lo que pudo en su primera jornada completa en la isla y sólo al caer el sol, a eso de las ocho de la tarde, se calzó las deportivas para pasear con Sonsoles, su mujer. Dijo Moraleda que Zapatero es feliz. Y más que lo será mañana, que es el día de su cumple. Le caerán 46. Insultantemente joven.

Un cocinero cabreado
Zapatero ha llegado a Lanzarote con el mínimo personal imprescindible al que obliga su seguridad y bienestar, según el protocolo de Estado que se sigue en los desplazamientos presidenciales. En el complejo de La Mareta, además de la familia Rodríguez-Espinosa, se alojan cinco miembros de su seguridad personal, un médico, un ATS y un cocinero. Uno. No quince. Y además cabreado. No con el mundo sino con quien ha divulgado maliciosamente que a ZP le acompañan 15 “tres-estrellas-michelín”. Un Moraleda socarrón dijo a los periodistas que 15 cocineros no caben en ninguna cocina. Por cierto, que el presidente francés, Jacques Chirac, no probará el gazpacho del cocinero ya que no se le espera por La Mareta. Otro rumor desmentido en el desayuno institucional. Zapatero, de hecho, no espera más visita que la ya cantada del Ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar, que estará en Lanzarote este domingo.

Habrá foto en Timanfaya
En la calle Génova de Madrid, a dos mil kilómetros de aquí, los ideólogos del portavoz de guardia del PP tendrán que hilar fino para encontrar el chiste, también de guardia, cuando vean la foto de José Luis Rodríguez Zapatero y familia en el Parque Nacional de Timanfaya, entre las aulagas ardiendo, los géiser asustando o la parrilla al calor del volcán. O en el echadero de camellos si acaso osa subirse al petudo animal para notar los vaivenes de las vacaciones conejeras. No se sabe el día, pero será antes del 25 de agosto ya que esa jornada el Presidente estará en la Capital al frente de su Consejo de Ministros. Dijo el guardián de los cruasanes de Estado, digo de los secretos de Estado, que la foto en la Joya de la Corona insular, es a petición de la presidenta Rojas quien así se lo transmitió en la audiencia privada de este martes.

Y dos huevos duros
Que no los hubo en el desayuno, por cierto. El Secretario de Estado de Comunicación avanzó dos cuestiones que el Presidente se ha traído entre su equipaje: mejoras en el Centro de Internamiento de Inmigrantes de Fuerteventura (del de Lanzarote nada dijo) y la adquisición de un helicóptero PUMA que reforzará el servicio de lucha contra el fuego existente en el Archipiélago. Con esto, varios bizcochos y mucho off the record, nos dimos por desayunados.

lunes, 24 de julio de 2006

El peor Cabildo de la historia


Coincidíamos un amigo y yo el otro día: la actual es, con diferencia, la peor corporación que ha tenido el Cabildo en su etapa democrática post franquismo. Del 75 para acá. Y miren que ha habido corporaciones. Y miren que ha pasado cada cual que ya nos vale. Pero nunca como este último año. La legislatura presidida por Nicolás de Páiz (1987-1991) fue la última hasta la fecha en la que terminó de Presidente la misma persona que ganó las elecciones. Y fue, con diferencia, el cuatrienio en el que se proyectaron, se ejecutaron y se terminaron más obras. Cierto es que no existía por entonces la figura de la moción de censura aplicable a los cabildos y que De Páiz acabó cogido con pinzas al sillón presidencial. Pero fue una legislatura honesta, límpia de polvo y paja populista y donde, por última vez en la Primera Corporación de la isla, se trabajó para el pueblo. Recuerdo una máxima de Don Nicolás, despreocupado de vender el producto en los entonces escasos medios de comunicación existentes en la isla: “el pueblo no es tonto”. Pues lo fuimos. Y lo seguimos siendo, según se ha visto repetidamente desde el 91 y hasta hoy.

Huérfanos de obras y ricos en polémicas. Eso es lo que, institucionalmente, hemos sido desde los inicios de la última década del siglo pasado hasta ahora. Nuestra única herencia de entonces (el PIOT) la hemos mal desarrollado (¿dónde está el suelo ganadero?), maltratado y está por ver en qué termina. De momento tres años tirados a la basura, incapaces de desclasificar las 26.000 camas. Y un año por delante para tirarlo a la basura también. A qué sino tanta discusión sobre el famoso PTE. ¿A quien obedecen en el Cabildo actual?

Es este un Grupo de Gobierno que llega tarde, o no llega, a la hora de presentar informes medioambientales. Que titubea constantemente en los mensajes que lanza a los ciudadanos. Que se ha mostrado incapaz de corregir errores del pasado (las becas se han vuelto a pagar una vez terminado el curso). Que ha dimitido en Pesca. Que no se ha presentado en Agricultura. Que lo mismo pide la Autonomía para el Puerto de Arrecife y, cuando nos damos la vuelta, la niegan en corporaciones suprainsulares. Que se ríe del Pleno, otrora sagrado, dejándolo vacío de gobernantes. Con dos partidos que se supone íntegros dando aliento y cobijo a un grupo de tránsfugas. Ellos los llaman de otra manera, pero sólo hasta que llegue la campaña electoral. Una campaña electoral que, por cierto, ya ha visitado el Cabildo, con un vicepresidente poniendo a parir al partido del otro vicepresidente y viceversa.

Un Cabildo con Gabinete de Prensa sólo al servicio del Grupo de Gobierno, con un profesional para cada partido (o sea tres), con otro en el Patronato de Turismo, (y van cuatro), con Cultura viviendo al margen (y va son cinco), más de lo mismo en Centros Turísticos (seis gabinetes de prensa ya) y también en Política Territorial. Siete aparatos de comunicación distintos formados por excelentes profesionales que trabajan lo mejor que pueden y saben en medio de tanto desbarajuste.

Una Institución que nos representa a todos que ha insultado a la Fundación César Manrique, que ataca sin rubor a la patronal alojativa, que acaba de arremeter contra Adena. Un Cabildo, en definitiva, irreconocible como auténtico Gobierno y muy lejos, lejísimos, de lo que debe ser. Con unos políticos tan desapegados de la realidad que han perdido por el camino de “por el bien del pueblo y la estabilidad de las instituciones” cualquier conexión con la vergüenza que se nos supone a todos. Verán, sino, como dentro de poco se inaugura como una gran obra y con toda la pompa y el boato del que son capaces la segunda fase de la Casa Cabildo.  Será el punto más alto al que habrán llegado ellos y el más bajo al que habrá caído la institución en esta legislatura. Yo, de ellos, no lo inauguraba. La memoria de los casi centenarios Cabildos no lo merece.

lunes, 17 de julio de 2006

El morro de Miguel


Se destapó. Le pide al PTE Melchor, Gaspar o Baltasar, un campo de golf.  Miguel Martín quiere que San Bartolomé tenga también sus verdes tapes y sus dieciocho hoyos. Faltaría más. Y lo quiere en un lugar comprendido entre la trasera de la zona industrial y la carretera que conduce a Güime. Un terreno inútil, se señala desde el grupo de gobierno del ayuntamiento. Y si ellos dicen que una cosa es inútil, créanlos. Son expertos. Sobre la cuestión hay mucho que hablar. Parece que el origen de la penúltima tontería salida de los ilustrísimos cerebros que nos gobiernan (es un decir) tiene su origen en la aviación. Me explico: cuando los grandes aviones despegan en dirección Playa Honda, deben hacerlo a mitad de carga puesto que pronto se tropiezan con el llamado Morro de Güime y , por seguridad, la reglamentación no les permite hacerlo al máximo de su capacidad.  Si ese morro desapareciera los aviones podrían ir a tope de combustible y así no tendrían que hacer escala en la península para dirigirse a países de muy lejos. Vale. Pues quitamos el muro, le hacemos un favor a la aviación y nos queda el terrenito llano para un campo de golf. Todo planeado.
            O casi todo porque, sin ser experto en la materia golfística. ¿Vendría alguien a jugar a un campo así? Yo les calculo (a los amantes del golf) un cierto gusto, llámale refinamiento o glamour. Polos de Ralph Laurent, pantalones de Hugo Boss, Rolex en la muñeca y Cartier para que el sol no dañe los ojos. ¿Y a estos los quieres meter en la trasera de una zona industrial? Virgen santísima. Tráete turismo de calidad para terminar mezclandolos entre aceites, coches abandonados y naves de Coca-Cola tirada por el piso. Con la Bandera Verde sostenible, eso sí.
            Pero hay más. Por deducción (insisto en que de Golf, ni la mínima) para meter la bolita en el agujero se requiere precisión y, por tanto, concentración. Ya veo el letrero: “Campo de Golf ‘El Morro de Miguel’: cerrado Jueves y Domingos por insistente despegar de aviones”. Porque, claro, ¿a ver quien es el guapo que se concentra con los dichosos avioncitos tocándote los hoyos cada dos por tres? ¡¡¡Grossen fastidien!!!
            Pero es lo que hay. Unos pidiéndose autódromos en lugares frágiles, otros campos de golf en zonas industriales….La apertura del debate de la llamada Oferta Complementaria de Ocio -concurso de ocurrencias, que diría Carlos Espino- tiene estas cosas. A ver quién la dice más gorda. Pueden ustedes votar. Concretamente el 27 de mayo próximo.

martes, 11 de julio de 2006

El circuito de Suso


Ya está sobre la mesa. Hacía mucho tiempo que el alcalde de Tinajo, Jesús Machín (Suso de toda la vida), tenía en mente tratar de convencer a los dirigentes insulares para que se construyera un circuito permanente de automovilismo en la isla. Al estilo del de Telde, en Gran Canaria, donde durante varios años se ha realizado la llamada Carrera de Campeones. Pero tenía miedo a la reacción de la ciudadanía. Suso, por el contrario, está seguro de contar con el favor de los aficionados a los rallys que en Lanzarote, efectivamente, son multitud. En realidad ahora dudo si son aficionados al deporte o a cogerse unas trancas del quince mientras ven coches guapos. Pero bueno, a lo que iba: Machín le teme a la reacción ciudadana y a los ecologistas. Y por ello este asunto ha estado más o menos tapado durante largo tiempo. Por ampliar: en algún cajón ilustre del Cabildo hay un proyecto o anteproyecto de la tal cosa.
            Los detalles: resulta que Suso Machín, que además de Alcalde como todo el mundo sabe es piloto de rallys, quiere que sea en su municipio donde se construya el circuito. Nos trata de convencer, no sólo con los aficionados –quiere reunir 20.000 firmas, y las reunirá- sino con el cuento este que de último nos trata de vender el Cabildo y que se llama Oferta de Ocio Complementario (cuyas principales actuaciones que sugieren los alcaldes, dicho sea de paso, son ajenas al PTE, pero bueno….). Yo veo más lo primero que lo segundo. Imagino más conejeros brincando en las gradas del hipotético circuito que a la Hapag Lloyd fletando vuelos de finlandeses que quieren visitar la isla atraídos por el autódromo. Y una cuestión no menor. Suso Machín no sólo quiere que el circuito sea en Tinajo sino que propone que lo hagan en unos terrenillos que se ha comprado en la falda del volcán Timbayba. Que lo fía y que el Cabildo se lo pague en quince años o por ahí. Feo, feo.
            Yo, qué quieren que les diga, no veo mal un circuito permanente en la isla. En efecto, los rallys mueven legión de fanáticos (tan apasionados en los tramos como muchos de ellos peligrosos en los desplazamientos de antes y de después del rally, pero esa es otra historia). No sólo podría albergar acontecimientos automovilísticos de variada índole, sino actuar como recinto para escuelas de conducción –no confundir con autoescuelas-, desahogo de los quadstreros que hoy día campan a sus anchas por esos caminos de Dios (y en los que el Seprona no debe tener permiso para entrar, por lo visto), e incluso como banco de pruebas de accesorios, ruedas, motores, y demás.
            Sin embargo no acabo de ver el lugar donde se propone y, fundamentalmente, el modo de desarrollar la idea. Que un alcalde se compre una parcelita en plan rústico y tal y que el Gobierno le haga allí un circuito permanente con todo lo que lleva aparejado es como para añadir otro miedo: Suso Machín ya no debería temer sólo a la reacción de los ciudadanos o a las organizaciones ecologistas, es que también le debería tener pánico a lo que dijera la  Fiscalía Anticorrupción. Mejor, si lo hacemos, que lo hagamos en otro sitio y con otras formas.

jueves, 29 de junio de 2006

Así los vemos


Coincidiendo con el primer aniversario del actual pacto de Gobierno en el Cabildo de Lanzarote, hemos pensado en que buena cosa sería hacer balance individual y añadirlo al genérico que siempre se estila. Y, ya puestos, que esta misma cosa debería convertirse en costumbre al término de cada “curso político”. Sobre junio y diciembre más o menos. Pero es más, aprovechando el nuevo periodismo que se nos ofrece, les invitamos a que ustedes puntúen, de 0 a 10, de Muy deficiente a Sobresaliente o de Necesita Mejorar a Progresa Adecuadamente (según la generación a la que pertenezca cada cual) a los actores de la cosa pública. A ver si así, sintiéndose regularmente examinados, se esfuerzan en aprobar.


Inés Rojas. Talante. Con grandes dosis de diálogo y paciencia infinita. Llegó a la presidencia sin siquiera imaginárselo. Y se ha notado. Incansable, le pone toda la voluntad del mundo y eso le ayuda pero se precipita a la hora de hablar y crea confusión. No ha encontrado apoyos entre sus socios de Gobierno. Seguramente con más colaboración hubiese ofrecido mejores resultados. Quizá le falte creerse líder. A ver si en el 2007

Manuel Fajardo. Renqueante. Prometía más de lo que ha dado quizá porque la salud no le ha acompañado. Creó la Mesa Insular de la Sanidad y se ha preocupado de los problemas médicos que afectan a diversos colectivos (oncohematológicos, parálisis cerebral…). No ha olvidado que el PSC no es igual a CC ni a ApL (y al revés) y eso ha provocado continuos roces con sus socios.

Mario Pérez. Gentleman. Que dirían los ingleses. Ni una miga en el bigote, ni un pelo en el traje. Tal quiere aparecer Mario Pérez ante la opinión pública, pero eso en política es prácticamente imposible. Tanto buen discurso tiene el hándicap  (o la ventaja) de multiplicar por mucho sus salidas de tono, como cuando la convención de Playa Blanca. Centrado en Inalsa y con problemas por los baños de los Dolores, Mario Pérez vive obsesionado con ofrecer buenos resultados económicos en la empresa pública del agua y con la presión de revalidarse como líder en su partido.

Sergio Machín. Obrero. A hacer (o arreglar) carreteras y punto. Para eso lo han llamado y a eso se dedica. Y como buen capataz de obra “se hace esto y punto”. De último, sin embargo, ha entrado en la senda del “pues venga, vamos a hablar”, sobretodo a raiz de la monumental polémica con la FCM a cuenta de la carretera de La Geria. Harto de yacimientos arqueológicos y también con problemas por los baños de Los Dolores, Machín peca de informar poco acerca de su gestión. Porque una cosa es vender el producto y otra provocar atascos.

Luis Arráez. Fidelidad. Es el hombre de la Presidenta. Su más fiel colaborador y quien más cerca de ella ha estado para sacar la nave del Cabildo adelante. Arráez es quizá quien más ha agradecido la “liberación” del PIL. Ofrece buenas cosas: transparencia económica, partidas específicas para La Graciosa, participación Ciudadana. Tiene prisa por demostrar a la Opinión Pública que otra forma de hacer política es posible. Pero eso ya no está sólo en su mano: recuperar la credibilidad en la clase política nos llevará tiempo.

Marcos Páez. Psé. Forma parte del grupo de gobierno y levanta la mano cuando va a los plenos. Su área no da para mucho. Descolocado esta legislatura por la crisis del que fue (¿o sigue siendo?) su partido –el PIL- Páez ha perdido la ocasión de montarse en el tren del convenio Europa-Marruecos. Batalla fácilmente ganada por la diputada nacional Olivia Estévez que ha sido quien ha rentabilizado el tema. A Marcos Páez le queda seguir con la política de pequeñas subvenciones para los pequeños arreglos de los pescadores y las cofradías.

Higinio Hernández. Tocado. No se ha recuperado de la chapuza del vino-vinagre. Ni siquiera entonces le dejaron dar explicaciones. Hernández, buen encajador, se ha limitado a lo suyo: ahora presento tractores, ahora la campaña del ajillo. Un par de viajes a las Ferias de rigor y cumplido el trámite. Ha sido una legislatura demasiado larga para Higinio y habrá que ver si no le deja secuelas de cara al futuro (en forma de descabalgamiento de listas).

Juan Pedro Hernández. Complejo. Y no va con doble sentido. Juan Pedro coordina áreas sumamente técnicas (Transporte y Seguridad). Son de esas en las que si no hay ningún político al frente no pasa nada. Es más: casi mejor que no lo haya. No ha trascendido que dotara de mayores medios al Cuerpo de bomberos (tampoco que estos lo reclamaran) ni que el transporte interurbano ya funcione a las mil maravillas. Eso sí: terminó con las malas comunicaciones Arrecife-Playa Honda.

Carlos Espino. Protagonista. Le gusta tanto trabajar como que se sepa que trabaja. Con el látigo en una mano y un bolígrafo en la otra, igual azota que firma convenios. Espino (Carlos) tardó poquísimo en hacerle ver a la Presidenta que él iba por libre. Cosa cuestionable. Le echa horas al asunto y coordina un buen equipo –quizá el mejor de la administración-.Pero tiene un problema, y es que no le creen. Ni algunos en su propio partido

Miguel González. Voluntarioso. Savia nueva en tronco viejo. No había llegado a su despacho cuando ya sabía que todos sus esfuerzos debían encaminarse a que las Fiestas de Los Dolores salieran bien. Medio departamento y la mitad de la cuenta corriente dedicado a eso. Fuera de ahí, González ha logrado que el viejo Almacén sueñe con un traje nuevo y ha seguido cazando al vuelo puntuales eventos que se ofrecían en Las palmas y Tenerife. Creó la Mesa de la Educación y la Cultura y ha sido igual de ambiguo que sus antecesores en la única cita puntual que teníamos en el circuito de músicas alternativas: el Festival de Música Visual.

Francisca Toledo. Superada. Debutó reconociendo en rueda de prensa que no tenía ni idea de Deporte. Lo cual no es poca cosa teniendo en cuenta que asumió la responsabilidad de dirigir las políticas deportivas. También las de Juventud. Sin innovar, ha cumplido yendo “al golpito”, hasta que la lió con lo de los campamentos de verano. Es buena gente. Tanto que ni siquiera señaló con el dedo a quien de verdad le había metido en el embolado de suspender los dichosos campamentos. Tuvo que dar marcha atrás.




Miguel Angel Leal. Ruidoso. Hizo ruido con la Fundación de Promoción, que finalmente se ha quedado en Sociedad, a gritos contra Asolán por un 0’6% de turistas de más o menos que nos visitan en Mayo, se faja contra cualquier partido en las interminables broncas mediáticas de los amaneceres….Lleva también la gestión de Residuos. Gestión muy contestada por la oposición, por cierto, y de la que esperamos resultados mucho más eficaces que los hasta ahora demostrados.

Lourdes Bernal. Despierta. De lo mejorcito de este Gobierno. Con ganas, personalidad e ideas. Sus responsabilidades abarcan desde las rebajas de verano hasta la gestión de las energías renovables, en las que está volcada. Es, además, accesible. Lo último: intentar que la abandonada instalación fotovoltaica de Pedro Barba sirva para el autoabastecimiento energético del colegio Ignacio Aldecoa, en La Graciosa.

Angeles García. Comunicativa. Igual que Bernal, Angeles García es otra de las esperanzas de la política insular. Compagina la tarea pública con la orgánica, misión de la que nunca ha rehuido. En el Cabildo, Turismo Interior y Nuevas Tecnologías, que incluye el Centro de Datos que de manera eficaz evacúa constantes estudios y sondeos que han de servir para mejorar las políticas.

Pedro Sanginés. Directo. Con un par. Pasando de si sus políticas perjudican o no la imagen de su partido. Tiene claro lo que hay que hacer y muere con ello. Le cuesta conceder, eso sí. Ve la gestión política como algo nada distinto a la de la empresa privada. La linea recta es el camino más corto entre dos puntos. Lo más político de su comportamiento está en que la opinión pública lo comprenda. Estaría dando explicaciones continuamente.

Juan Santana. Irrelevante. Asuntos Europeos y Personal son sus áreas. Regalamos apartamentos si son capaces de recordar, en treinta segundos, alguna gestión de Santana en los últimos meses. Todavía sin solucionar el conflicto con los trabajadores del Conservatorio de Música su última etapa política –otro llamado a la reserva-  está resultando absolutamente intrascendente.

José María Espino. Silencioso. Espino (José María) ha dejado atrás el ropaje político para vestirse el de gestor. Como tal anda dando salida al Plan Prometeo y a los centros de acogida de inmigrantes. El fenómeno cayuco le ha liberado de los agobios de las pateras y, de paso, ha mejorado sus relaciones con el Gobierno de Canarias. A esto último ha contribuido que el PP ya no maneja Asuntos Sociales.