jueves 7 de abril de 2011

Miss Lanzarote

No sé precisar muy bien qué año fue. Pero sí estoy seguro que fue uno sólo. Ya no me volvieron a invitar más. Me suele pasar cuando me sacan de mi ambiente y pretenden que sea políticamente correcto. Otro día les contaré una anécdota de cuando me invitaron a estar presente en un par de reuniones de Coalición Canaria, allá por el 2000. Ahora toca hablar de Miss Lanzarote, un certamen de belleza del que un día fui miembro del jurado. Sucedió en el Parque Islas Canarias, cuando era parque, antes de que lo convirtieran en techo de aparcamiento.

Acepté la amable invitación por aquello de que en esta vida hay que probar de (casi) todo. Así que allí fui todo engominado y oliendo a Fahrenheit. Calculé que pasarme un par de horas viendo a unas cuantas chicas desfilar tres o cuatro veces encima de un escenario iba a ser bastante tedioso. Así que ideé un sistema para entretenerme mientras hacía la labor que se me había encomendado: elegir la Miss de ese año. Total, que me pasé toda la gala poniendo nota a los atributos de las señoritas que veía sobre el escenario del viejo Parque Islas Canarias. Me lo tomé absolutamente en serio. Me hice mi tabla modelo “Excel” pero a boli…”tantos puntos por lo de delante, tantos por lo de detrás, cuantos por el saber andar, otros más por la cara bonita…”. Puntuaba con la idea de sacar luego la media y ser lo más acertado posible, pero al llegar a la deliberación con mis compañeros de jurado….poco imaginaba lo que iba a suceder.

Tras el enésimo pase de las candidatas, en aquello que llaman vestido de noche, después de haberlas visto ya en bañador y en traje típico, los miembros del jurado nos levantamos y nos fuimos a tomar una decisión, previo paso por el reservado a servirnos las copas de deliberar. Gin Tónic, en mi caso. Una vez dentro de los camerinos, no bien había tomado asiento dispuesto a intercambiar impresiones con mis compañeros de fatigas, sonó la voz del Secretario del Jurado (de esos que no tienen ni voz de voto) diciendo:

- “Bueno, parece claro que la ganadora es la del Casino. No hace falta recuento,¿ no creen?”. El resto de miembros del Jurado guardaba silencio.

¿Cómo? ¿De manera que me paso toda la noche haciendo cuadrícula, sumando puntitos, ssacando la media, elaborando una clasificación y ahora viene éste a bendecir a la del Casino? (En realidad casi siempre ganaba Miss Lanzarote la representante del Casino, eso era vox populi), pero aquella noche iba a haber batalla.

-“Perdón” –dije- “Pero a mí me sale que gana la de Haría. Así que me gustaría que se contaran los votos”

Y se contaron. ¡Vaya que si se contaron! Puedo jurar que aquella noche se deliberó a base de bien. Y una vez contrastadas las anotaciones de todos los miembros del jurado…..ganó la del Casino. ¡ Pero que conste que la de Haría quedó Primera Dama de Honor !. O sea segunda.

Luego ese Secretario se hizo famoso por otras cosas, claro. Todavía hoy lo conoce mucha gente. Y yo ya no volví a ningún certamen de Miss Lanzarote. De Jurado, digo.

4 comentarios:

  1. ... qué fuerte hasta en los concursos de belleza se usa lo de asignar a dedo el elegid@!

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  2. Al menos aquella noche fue como digo !!!

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  3. Jajaja. Que historias...pero esa es la forma por la que eligen también a los candidatos de cada partido en la isla.

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  4. Recuerdo unas declaraciones del malogrado Jose María Oncina pidiendo la cabeza de Celso Betancort en una bandeja de plata...;estoy seguro de que Willy García hoy, en en símil, habría sido igual de contundente.

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